Nuestros Tratamientos

Ortopedia en Chamartín

Ortopedia infantil

Guiamos el crecimiento de la boca desde la infancia

La ortopedia dentofacial infantil es la clave médica para guiar el crecimiento de los huesos maxilares y corregir la mordida de tus hijos antes de que sea tarde. Durante la infancia, las estructuras óseas de la cara son moldeables; detectar a tiempo cualquier desequilibrio en nuestra clínica de Chamartín evita problemas funcionales complejos, apiñamientos severos o la necesidad de cirugías invasivas en la edad adulta.

En Clínica Dental CROM Madrid contamos con un sistema totalmente adaptado y especializado para los más pequeños. Realizamos una valoración integral de su crecimiento facial y analizamos hábitos críticos como la respiración bucal, la posición de la lengua o la deglución. A partir de ahí, diseñamos aparatos interceptivos (fijos o removibles) de última generación que resultan cómodos, de rápida adaptación y totalmente personalizados con los colores que ellos elijan para que vivan el tratamiento como un juego.

Corregir el desarrollo óseo a tiempo no solo transforma la estética de su sonrisa: mejora de forma directa su función respiratoria, el habla, la masticación y previene futuros dolores articulares. La primera revisión preventiva debe realizarse entre los 5 y los 7 años, justo cuando empieza el recambio dental. Ven a visitarnos a Chamartín y asegura la salud del crecimiento de tu hijo.

Ayuda a guiar el crecimiento dental de tu hijo a tiempo

Valoramos el desarrollo de la boca, la mordida y los huesos faciales para detectar posibles alteraciones y tratarlas de forma temprana.

Preguntas sobre ortopedia infantil

¿A qué edad se debe realizar la primera revisión de ortopedia dental infantil?

La primera revisión de ortopedia dental se recomienda alrededor de los 6-7 años, cuando ya han erupcionado dientes permanentes importantes. En esta etapa se puede valorar el crecimiento de los maxilares y detectar alteraciones de forma precoz. No implica necesariamente tratamiento, sino una evaluación preventiva. Si no hay problemas, se realizan controles periódicos. Si se detecta una alteración del desarrollo, se puede intervenir en el momento más adecuado para aprovechar el crecimiento del niño.

La ortopedia infantil actúa sobre el crecimiento de los huesos maxilares, guiando su desarrollo durante la infancia mediante aparatos funcionales o expansores. La ortodoncia convencional, en cambio, se centra en mover los dientes para alinearlos correctamente mediante brackets o alineadores. La ortopedia se realiza durante el crecimiento, mientras que la ortodoncia puede hacerse a cualquier edad. En muchos casos ambos tratamientos son complementarios: primero se corrige el crecimiento y después se alinean los dientes.

Algunos signos de alerta son mordida cruzada, mandíbula muy adelantada o retrasada, paladar estrecho, respiración habitual por la boca, dientes muy apiñados desde edades tempranas o desviación al cerrar la boca. También hábitos como chuparse el dedo o uso prolongado del chupete pueden influir en el desarrollo óseo. Estos síntomas no siempre significan que necesitará tratamiento, pero sí indican la necesidad de una valoración por un especialista para decidir si es necesaria la ortopedia.

La duración habitual es de 12 a 18 meses, aunque depende del tipo de problema y del crecimiento del niño. Algunos tratamientos como la expansión del paladar pueden durar menos en su fase activa, pero requieren mantenimiento posterior. Los casos más complejos pueden extenderse hasta 24 meses. La colaboración del paciente, especialmente con aparatos removibles, influye mucho en los resultados. Tras la ortopedia, puede ser necesario un seguimiento o una fase de ortodoncia en la adolescencia.

En general, no producen dolor intenso, aunque sí una sensación de presión inicial. Puede haber molestias leves durante los primeros días o pequeñas rozaduras mientras la boca se adapta. También es frecuente una ligera alteración del habla al principio, sobre todo con aparatos que ocupan el paladar, pero suele desaparecer en pocos días o semanas. La adaptación es rápida en la mayoría de los niños y el tratamiento es bien tolerado con seguimiento adecuado.

En la edad adulta ya no es posible modificar el crecimiento óseo con ortopedia, porque los maxilares han terminado su desarrollo. Sin embargo, sí existen alternativas como la ortodoncia para corregir la posición de los dientes o la cirugía ortognática para corregir discrepancias esqueléticas importantes. En casos leves o moderados, la ortodoncia puede compensar parcialmente el problema. En casos severos, la combinación de ortodoncia y cirugía es la opción más eficaz para corregir la estructura ósea.

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